4 de noviembre de 2011

Aclarando amanece

Cuando hablo de nazis, conste, estoy hablando no del odio ni el racismo sino de la idea de fondo. Al menos desde donde yo lo entiendo: el fundamento es que no hay nada más poderoso que la voluntad del hombre. Por lo tanto, cualquier cosa cualquier cosa es posible si nos lo proponemos. Aniquilar un pueblo, por ejemplo.

Cuando hablo de nazis maniqueos, estoy hablando de, obvio,  personajes voluntariosos que sin pasar por la potencia del corazón, van directamente de la inteligencia a la acción en un universo blanco o negro -maniqueo-.

No soy, ni quiero ser, ninguno de los dos. Caricaturizo para transmitir una idea.

Aclarando amanece.

El contrincante no es el enemigo

El día después del debate, llevando a mis hijas a su clase de dibujo con la abuela, me dijo una de ellas que las amigas de...