26 de octubre de 2011

Un mal día

No soy supersticioso pero si. ¿Saben? Yo creo en lo que creo y sé que no son tonterías. Sé que pasar el salero en la mano, no tiene ningún efecto en la vida. Sé que si se cae la sal sobre la mesa y no le hago una cruz o la aviento sobre mi hombro el universo no me está guardando una para el momento en que me descuide. Sin embargo, procuro no pasar el salero en la mano y si se cae la sal, le hago cruz y la aviento encima de mi hombro. Toco madera.

Cuando era chico, en prepa, en alguna estación repetían a primera hora del día "Hotel California" con frecuencia. Recuerdo haber tenido días malos con frecuencia en aquella etapa. Y, quizá involuntariamente, los relacionaba con haber escuchado esa canción. De repente, aquello se convertía en norma. Escuchar Hotel California por la mañana auguraba un día malo o que algo particularmente terrible iba a pasar.

Ayer se descompuso el coche y casi todo el día fue horrible. Una tras otra se sucedían las tragedias laborales. Y desde el comienzo del día, supe que había hecho algo mal. Justo antes de que todo se fuera al garete. Un pequeño detalle insignificante, que sé que no tiene nada que ver con todo lo que sucedió. Pero si sentí que el universo me lo cobró caro durante todo el día.

Pequeños detalles.

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El día después del debate, llevando a mis hijas a su clase de dibujo con la abuela, me dijo una de ellas que las amigas de...